La policía antiterrorista del Reino Unido detuvo este jueves 1 de octubre a un hombre con nacionalidad británica e iraní, sospechoso de preparar actos terroristas, como parte de la investigación por un incidente de seguridad registrado cerca de la base aérea RAF Fairford, instalación militar utilizada por fuerzas de Estados Unidos.
El detenido, de 27 años, fue arrestado en Londres bajo sospecha de delitos relacionados con la preparación de actos terroristas, informó la Policía Antiterrorista británica.
Como parte de las diligencias, las autoridades también interrogaron a otro ciudadano británico de 26 años y realizaron registros en dos propiedades de la capital.
El arresto se suma a la investigación iniciada el domingo 27 de septiembre, cuando cinco hombres británicos fueron detenidos en las inmediaciones de RAF Fairford, en el condado de Gloucestershire, por sospechas de delitos relacionados con terrorismo y explosivos.
Los cinco fueron liberados posteriormente bajo fianza policial, aunque continúan bajo investigación.
Investigan posible participación extranjera
La coordinadora nacional de la Policía Antiterrorista, Vicki Evans, señaló que el caso es complejo y que los investigadores están examinando distintas líneas de investigación, incluida la posible participación de un Estado extranjero.
Las autoridades británicas no han determinado públicamente quién estaría detrás del incidente ni cuál habría sido el objetivo de los sospechosos.
Durante la inspección de tres camionetas relacionadas con el caso, los agentes encontraron gasolina y recipientes, pero confirmaron que no había artefactos explosivos improvisados.
El primer ministro británico, Andy Burnham, había declarado un día antes que existían indicios importantes de una posible conexión iraní con lo ocurrido.
Sin embargo, el Gobierno de Irán rechazó cualquier participación y calificó de infundadas las acusaciones. Teherán también convocó al embajador británico para expresar su protesta.
La RAF Fairford se encuentra en el suroeste de Inglaterra, aproximadamente a 160 kilómetros al oeste de Londres, y es una instalación estratégica que ha servido como punto de operación para aeronaves de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
El complejo ha sido utilizado por bombarderos estadounidenses en operaciones militares relacionadas con distintos conflictos en Medio Oriente, incluida la guerra contra Irán durante este año.
El incidente provocó un amplio despliegue policial, el establecimiento de un perímetro de seguridad y la evacuación preventiva de residentes de una localidad cercana.
El presidente estadounidense Donald Trump cuestionó anteriormente la liberación bajo fianza de los cinco primeros detenidos y afirmó que, desde su perspectiva, el objetivo habría sido provocar daños importantes en la instalación militar. Esa declaración no constituye una conclusión de la investigación.
Con la nueva detención en Londres, las autoridades británicas continúan las indagatorias para establecer si existió un plan terrorista, cuál era su posible objetivo y si hubo participación de actores externos. Hasta ahora, no se ha informado de una acusación judicial definitiva contra los detenidos.



































