Cinco hombres fueron detenidos en el municipio de Teotihuacán, Estado de México, por su presunta relación con un grupo delictivo que operaba mediante falsos retenes para robar y extorsionar a automovilistas y transportistas en la región, incluidos caminos de Acolman.
De acuerdo con las investigaciones, los sospechosos utilizaban chamarras con logotipos institucionales apócrifos y códigos falsos para hacerse pasar por integrantes de corporaciones oficiales. Con esa apariencia, instalaban puntos de revisión ilegales en los que interceptaban a personas que transitaban por la zona.
Las indagatorias también relacionan al grupo con presuntas actividades de secuestro, por lo que la intervención forma parte de las acciones de seguridad dirigidas a combatir delitos de alto impacto en el Estado de México.
El operativo se realizó en la localidad de Texpan, en Teotihuacán, mediante la coordinación de elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad estatal, con información del Centro Nacional de Inteligencia.
Durante la acción, las autoridades aseguraron 15 cartuchos útiles, dos chamarras con distintivos institucionales falsos, dos teléfonos celulares, un vehículo, 15 dosis de marihuana, una bolsa con una sustancia identificada preliminarmente como cristal y documentación diversa.
Los objetos quedaron bajo resguardo de las autoridades como parte de las investigaciones para establecer cómo operaba el grupo y determinar si existen otras personas involucradas en los hechos.
Los cinco detenidos fueron puestos a disposición del Ministerio Público, instancia que deberá integrar las investigaciones y determinar su situación jurídica, así como establecer la posible responsabilidad individual de cada uno.
El caso pone nuevamente la atención sobre el uso de uniformes y distintivos falsificados para simular operativos oficiales y cometer delitos contra quienes circulan por carreteras y caminos. Las autoridades mantienen acciones coordinadas para combatir la extorsión y evitar que personas ajenas a las corporaciones de seguridad utilicen una falsa apariencia de autoridad para interceptar a conductores.
Hasta el momento, la información oficial disponible no detalla cuántas víctimas habría afectado este presunto esquema ni el monto de los daños económicos relacionados con las actividades investigadas.




































