Nuevo León acumula ya 60 casos de miasis por gusano barrenador en lo que va de 2026, situación que mantiene en alerta a autoridades sanitarias y especialistas debido al riesgo que representa esta infestación parasitaria tanto para personas como para animales.
La Secretaría de Salud estatal confirmó que los casos se han identificado principalmente en zonas rurales y comunidades donde existe contacto frecuente con ganado, mascotas o heridas expuestas sin tratamiento oportuno.
El gusano barrenador es una larva de mosca que deposita huevos en heridas abiertas y, al desarrollarse, invade tejido vivo, provocando infecciones severas si no se atiende rápidamente. Expertos señalaron que las altas temperaturas y condiciones de humedad favorecen su reproducción durante esta temporada.
Autoridades sanitarias explicaron que los pacientes han recibido atención médica y que la mayoría de los casos fueron detectados a tiempo, aunque reiteraron el llamado a la población para extremar cuidados de higiene, vigilar heridas y acudir al médico ante síntomas como dolor intenso, secreción o presencia de larvas.
La vigilancia epidemiológica también se mantiene en coordinación con autoridades agropecuarias para evitar afectaciones mayores en animales de granja y mascotas, ya que el gusano barrenador puede impactar seriamente la producción ganadera.
Especialistas recomendaron limpiar y cubrir cualquier herida, evitar contacto con insectos en zonas rurales y atender rápidamente lesiones en animales domésticos o de trabajo.
El incremento de casos en Nuevo León ocurre mientras otras entidades del país también han reforzado monitoreos sanitarios para evitar brotes mayores relacionados con esta plaga parasitaria.


































