El gobierno de Estados Unidos negó que gobernadores mexicanos cuenten con un permiso especial de ingreso por motivos de seguridad, en medio de la polémica por presuntas restricciones migratorias contra mandatarios estatales.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aclaró que los gobernadores de Sonora y Tamaulipas no han recibido un “parole”, figura migratoria que permite la entrada temporal a territorio estadounidense bajo condiciones especiales.

La declaración surge luego de reportes periodísticos que señalaban que algunos funcionarios mexicanos habrían perdido su visa y, en su lugar, utilizaban este tipo de autorización especial vinculada a temas de seguridad o cooperación con autoridades.

De acuerdo con el DHS, tras revisar los registros correspondientes, no existe evidencia de que dichos gobernadores hayan sido beneficiados con ese mecanismo, desmintiendo así versiones difundidas en días recientes.

El caso ha generado tensión política y mediática, especialmente porque se relaciona con versiones sobre investigaciones en Estados Unidos contra funcionarios mexicanos por presuntos vínculos con el crimen organizado.

En días recientes, reportes internacionales señalaron que autoridades estadounidenses han tomado medidas como la cancelación de visas a distintos actores políticos, en el marco de una estrategia más amplia de presión en temas de seguridad y combate al narcotráfico.

Hasta ahora, los gobiernos estatales involucrados han rechazado las acusaciones y han defendido la legalidad de sus movimientos y estatus migratorio, mientras el tema continúa generando debate en ambos países.