La desaparición de siete jóvenes trabajadores ha encendido las alertas en el estado, luego de que se perdiera todo contacto con ellos cuando regresaban a casa tras concluir una jornada laboral.

De acuerdo con los primeros reportes, los jóvenes —identificados como electricistas— fueron vistos por última vez el pasado 21 de marzo, cuando salieron del municipio de Matehuala con dirección a Cárdenas, de donde son originarios.

Familiares señalaron que el último contacto ocurrió cuando los trabajadores informaron que ya iban de regreso por la carretera que conecta ambas localidades. Sin embargo, minutos después, todos los teléfonos celulares dejaron de responder de manera simultánea, lo que encendió las alarmas.

Hasta el momento, no se tiene información sobre su paradero ni sobre las circunstancias exactas en las que ocurrió la desaparición. Ante ello, familiares interpusieron denuncias y exigieron la activación inmediata de protocolos de búsqueda.

Autoridades estatales ya emitieron fichas de búsqueda y desplegaron operativos en distintos puntos del Altiplano potosino, aunque no se han reportado avances significativos.

Aunque la investigación sigue en curso, familiares no descartan que los jóvenes hayan sido víctimas de un delito, como la privación ilegal de la libertad, debido a la forma en que se perdió comunicación con todos ellos al mismo tiempo.

La desaparición simultánea y en carretera ha generado preocupación entre habitantes de la región, considerada un corredor de tránsito donde en los últimos años se han registrado hechos de violencia.

Los siete desaparecidos son hombres jóvenes, con edades que oscilan entre los 20 y 30 años, quienes se dedicaban a trabajos eléctricos y se trasladaban por distintos municipios debido a su actividad laboral.

Sus familias han iniciado campañas en redes sociales para difundir sus fotografías y pedir apoyo ciudadano para dar con su paradero.

El caso se suma a la problemática nacional de personas desaparecidas en México, donde organizaciones civiles han advertido sobre la vulnerabilidad de trabajadores que se desplazan por carretera, especialmente en zonas con presencia del crimen organizado.

Mientras continúan las labores de búsqueda, familiares mantienen la exigencia de que las autoridades intensifiquen los operativos y logren su localización con vida.