Personas trans y no binarias que mantenían un plantón al interior de la Secretaría de Gobernación (Segob) fueron desalojadas tras cinco días de protesta, en medio de denuncias por presuntas agresiones durante el operativo.

El grupo se encontraba en las instalaciones federales como medida de presión para exigir una reunión directa con la titular de la dependencia, Rosa Icela Rodríguez, así como atención a diversas demandas relacionadas con derechos humanos, identidad de género y políticas públicas.

De acuerdo con testimonios de las personas manifestantes, durante el desalojo se registraron empujones, uso de extintores y acciones que calificaron como violencia institucional, lo que generó indignación entre colectivos y activistas.

El plantón inició luego de que las personas inconformes acusaran falta de avances en mesas de trabajo previas, las cuales consideraron simulaciones sin resultados concretos. Entre sus exigencias se encontraba la creación de una Ley Integral Trans, reformas legales y el acceso efectivo a derechos básicos.

Durante los días de protesta, las y los participantes permanecieron dentro de un salón de la dependencia, asegurando que no se retirarían hasta obtener una respuesta directa de alto nivel por parte del gobierno federal.

El desalojo ocurre en un contexto de creciente tensión entre colectivos de diversidad sexual y autoridades, donde organizaciones han señalado rezagos en la atención institucional y cumplimiento de compromisos en materia de inclusión y derechos.

Hasta el momento, las autoridades no han emitido un posicionamiento detallado sobre el operativo ni sobre las acusaciones de uso excesivo de la fuerza.