La Secretaría de Marina de México informó que el reciente derrame de petróleo en el Golfo de México se debió a una combinación de un vertido desde un buque y emanaciones naturales de petróleo desde el fondo marino. La mancha afecta zonas costeras de los estados de Veracruz, Tabasco y Tamaulipas, incluyendo áreas cercanas a Coatzacoalcos y Cantarell.

Aunque se identificaron tres posibles fuentes del derrame, las autoridades aún no han podido determinar con certeza cuál embarcación fue responsable, debido al tránsito intenso de buques en la región al momento del incidente.

Para contener la contaminación, la Marina ha colocado barreras marinas y realiza inspecciones en la zona, mientras que Petróleos Mexicanos (Pemex) ha participado en labores de limpieza, reportando la recuperación de decenas de toneladas de chapopote en las playas afectadas.

Grupos ambientalistas y comunidades costeras han expresado su preocupación por la falta de claridad sobre el origen del derrame y su impacto en la pesca, el turismo y la biodiversidad marina.

La autoridad señaló que la combinación de actividad humana y emanaciones naturales hace más complejo el control y la contención del derrame, por lo que se mantiene un monitoreo constante del Golfo de México para proteger la zona afectada y prevenir mayores daños.