Entre muestras de dolor y exigencias de justicia, familiares y amigos despidieron a Jesús Héctor Almeida Flores y su hijo Sebastián Almeida Cañez, quienes fallecieron tras la presunta aplicación de un suero vitaminado en una clínica privada de la ciudad.

De acuerdo con los reportes, ambos acudieron al establecimiento para recibir un tratamiento intravenoso que es promovido en algunos centros como una alternativa para mejorar la salud. Sin embargo, tras la aplicación comenzaron a presentar complicaciones graves.

La situación derivó en su traslado de emergencia a un hospital, donde pese a los esfuerzos médicos se confirmó su fallecimiento, hecho que ha generado conmoción e indignación en Hermosillo.

Durante los servicios funerarios, familiares exigieron el esclarecimiento de lo ocurrido y que se finquen responsabilidades contra quienes resulten involucrados.

Autoridades mantienen abierta una investigación y ya aseguraron el consultorio donde se realizó el procedimiento. Asimismo, se encuentran analizando los insumos utilizados y las condiciones en las que se brindó el servicio.

El caso ha encendido alertas sobre los riesgos de este tipo de tratamientos cuando no se aplican bajo supervisión médica adecuada, así como la necesidad de reforzar la regulación sanitaria en clínicas y consultorios privados.