La exportación de ganado sonorense hacia Estados Unidos por la frontera de Agua Prieta podrá reanudarse el martes 20 de octubre, luego de que los análisis de laboratorio descartaran la sospecha inicial de fiebre aftosa en un becerro detectado durante una inspección sanitaria.
El Gobierno de Sonora informó que las pruebas realizadas por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) identificaron estomatitis papular bovina como la causa de la lesión encontrada en el animal. El diagnóstico correspondió a un solo becerro y, con los resultados, las autoridades determinaron que no había elementos para mantener suspendidas las operaciones de exportación por esa estación cuarentenaria.
La suspensión preventiva se aplicó el viernes 16 de octubre, después de que durante una revisión de rutina se detectara una lesión similar a un afta. Debido a que ese tipo de señal puede confundirse con síntomas de fiebre aftosa, las autoridades activaron los protocolos sanitarios y enviaron muestras a un laboratorio especializado de Senasica en la Ciudad de México.
Como parte de las medidas preventivas, se contempló el retorno a sus lugares de origen del ganado que permanecía en la estación cuarentenaria, además de la limpieza y desinfección de las instalaciones y restricciones para los animales involucrados en el proceso de exportación.
Con la confirmación del diagnóstico, el cruce de ganado en pie por Agua Prieta, Sonora, hacia Douglas, Arizona, está programado para reanudarse el martes 20 de octubre, de acuerdo con el calendario de operaciones. La reactivación permitirá retomar el intercambio comercial por esta vía fronteriza, sujeto al cumplimiento de los procedimientos sanitarios establecidos.
Sonora había retomado las exportaciones de ganado a Estados Unidos el pasado 24 de agosto, después de las restricciones relacionadas con el gusano barrenador. Desde entonces, el flujo de cruces había aumentado gradualmente hasta alcanzar alrededor de mil 300 cabezas diarias, según información difundida por el sector ganadero.
La detección de la lesión volvió a interrumpir temporalmente las operaciones, pero los resultados de laboratorio permitieron precisar su origen y descartar la sospecha que motivó la suspensión. Las autoridades mantienen los procedimientos de vigilancia sanitaria para proteger la salud del hato y dar certeza a los productores y compradores.



































