A más de una semana del incendio en la tienda Waldo’s ubicada en el centro de Hermosillo, que dejó 24 personas fallecidas y al menos 11 heridas, persisten las dudas y exigencias de transparencia hacia la empresa, cuyos propietarios no se han pronunciado públicamente pese a la gravedad del siniestro.

Aunque la cadena ha emitido cinco comunicados oficiales a través de sus redes sociales y comunicados de prensa, en los que expresa “solidaridad con las víctimas”, “colaboración con las autoridades” y el “compromiso de esclarecer los hechos”, los medios locales y las familias afectadas cuestionan la falta de una postura directa de los dueños o representantes legales de la compañía.

Hasta el momento, ningún alto directivo o propietario del grupo ha ofrecido ruedas de prensa, entrevistas o comparecencias públicas. Esta ausencia ha generado críticas entre los familiares de las víctimas, quienes señalan una “falta de sensibilidad y transparencia” en el manejo de la crisis.

Otra línea de cuestionamiento apunta a las condiciones internas de seguridad del establecimiento. Ex trabajadores de la cadena han declarado a distintos medios que la tienda carecía de un programa actualizado de Protección Civil y que algunos empleados habían advertido previamente sobre fallas eléctricas y riesgos de sobrecarga.

La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora investiga si un transformador propiedad del establecimiento fue el origen del fuego, descartando de momento responsabilidad directa de la empresa de suministro eléctrico.

Tras el siniestro, el Gobierno de Sonora ordenó el cierre temporal de 68 sucursales de Waldo’s en el estado, con el fin de realizar inspecciones de seguridad. Mientras tanto, la empresa ha reiterado su disposición a colaborar, sin ofrecer detalles sobre auditorías previas, seguros o protocolos internos que pudieran haber evitado la tragedía.

Organizaciones civiles, medios locales y familiares de las víctimas han exigido que Waldo’s rinda cuentas de manera pública sobre el mantenimiento de sus instalaciones, los seguros contratados y los procesos de seguridad interna. También piden que los directivos comparezcan ante las autoridades y expliquen las medidas que adoptarán para prevenir tragedias similares.

En resumen, la atención mediática se centra en tres puntos principales:

1. Ausencia pública de los dueños y directivos.

2. Falta de claridad sobre protocolos de seguridad y mantenimiento.

3. Demoras en la rendición de cuentas y la reparación del daño a las familias afectadas.