Cuba volvió a quedarse completamente a oscuras luego de que su red eléctrica nacional colapsara, marcando el tercer apagón general en lo que va de marzo, en medio de una creciente crisis energética en la isla.

El corte de electricidad ocurrió tras una falla en el sistema eléctrico que provocó una desconexión total del servicio en gran parte del país. Autoridades confirmaron que el colapso dejó sin suministro a millones de personas, afectando actividades cotidianas y servicios básicos. 

De acuerdo con reportes, el apagón se originó por problemas en una planta termoeléctrica que desencadenaron una reacción en cadena en el sistema eléctrico nacional. Aunque se activaron mecanismos de emergencia para restablecer parcialmente el servicio, amplias zonas permanecieron sin energía durante varias horas. 

Este nuevo colapso se suma a otros apagones registrados en días recientes, incluyendo uno ocurrido el 4 de marzo y otro más a mediados del mes, lo que refleja la fragilidad del sistema energético cubano. 

La crisis eléctrica en Cuba se ha intensificado debido a la combinación de factores como el deterioro de su infraestructura, la falta de mantenimiento en plantas generadoras y la escasez de combustible, situación que ha limitado la capacidad de generación de energía. 

Además, el contexto internacional ha agravado el panorama. Autoridades cubanas han señalado que las restricciones en el suministro de petróleo y sanciones externas han complicado aún más la operación del sistema eléctrico. 

En los últimos meses, los apagones se han vuelto parte de la vida diaria en la isla, con cortes prolongados que afectan desde el almacenamiento de alimentos hasta el funcionamiento de hospitales y servicios públicos. 

Mientras continúan los esfuerzos para restablecer la energía de manera gradual, la situación mantiene en alerta a la población y evidencia la profundidad de la crisis energética que enfrenta el país.