El gobierno de Cuba rechazó de manera contundente las críticas de Estados Unidos a su reciente paquete de reformas económicas, al asegurar que Washington carece de autoridad política, legal y moral para opinar sobre las decisiones soberanas de la isla.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, respondió a los señalamientos del Departamento de Estado estadounidense, que calificó como insuficientes las medidas impulsadas por La Habana para enfrentar la crisis económica. En ese contexto, el funcionario afirmó que Estados Unidos, al que acusó de imponer un “castigo colectivo” mediante sanciones y bloqueos, no tiene legitimidad para juzgar el rumbo de las reformas.

Rodríguez subrayó que las acciones emprendidas por el gobierno cubano forman parte del ejercicio de su soberanía y libre determinación, en medio de lo que calificó como una política de “agresión económica extrema”, marcada por sanciones y restricciones energéticas.

Además, el canciller insistió en que las decisiones internas del país no corresponden a la administración estadounidense, al tiempo que reiteró el rechazo de Cuba a cualquier tipo de injerencia extranjera en sus asuntos internos.

Las declaraciones se dan en un contexto de tensión internacional y profunda crisis económica en la isla, donde el gobierno ha impulsado un amplio paquete de reformas para reactivar su economía. Entre estas medidas se incluyen la apertura al sector privado, la atracción de inversión extranjera y la flexibilización de estructuras estatales, consideradas como las más profundas en décadas.

Estas reformas han generado reacciones mixtas en la comunidad internacional. Mientras algunos actores las consideran necesarias ante la crisis, otros, como Estados Unidos y sectores europeos, han cuestionado su alcance, especialmente por la ausencia de cambios políticos estructurales.

En este escenario, el gobierno cubano ha reiterado que continuará con su proceso de transformación económica sin aceptar presiones externas, defendiendo su modelo político y su derecho a decidir el rumbo del país.