Transportistas y productores agrícolas mantienen un megabloqueo en principales carreteras y autopistas del país, luego de que las negociaciones con las autoridades no lograran resultados concretos. Hasta ahora, los manifestantes señalan que sus demandas no han sido atendidas, por lo que los cierres viales se prolongan en varias regiones.

Entre las exigencias de los sectores movilizados destacan:

  • Mayor seguridad en autopistas ante robos y extorsiones que afectan al transporte de mercancías.
  • Combate a la corrupción en operativos viales y cobros irregulares.
  • Simplificación de trámites burocráticos, como la emisión de placas y licencias de manejo.
  • Precios justos para productos agrícolas, particularmente maíz, frijol y otros cultivos, para garantizar la rentabilidad del campo.
  • Protección del agua y políticas de apoyo al sector agrícola, frente a posibles modificaciones legales que podrían limitar el acceso a recursos hídricos.

A pesar de que la Secretaría de Gobernación y otras autoridades han reiterado su disposición al diálogo y han convocado mesas de trabajo con transportistas y agricultores, los manifestantes aseguran que no han recibido compromisos concretos ni soluciones inmediatas. Los agricultores, en particular, mantienen desconfianza hacia estas mesas, ya que consideran que los precios de sus productos y la legislación sobre agua aún no reflejan cambios reales que aseguren su sustentabilidad.

El megabloqueo afecta la circulación de vehículos particulares, transporte de carga y distribución de alimentos en al menos 25 estados. Las autoridades continúan intentando el diálogo con los sectores movilizados para alcanzar acuerdos que permitan despejar las carreteras y reanudar la movilidad, mientras los manifestantes advierten que podrían mantener la presión hasta obtener respuestas a sus demandas.

Analistas destacan que, especialmente en el caso de los agricultores, las demandas tienen sustento real: los precios de productos básicos no cubren los costos de producción y existe incertidumbre sobre el acceso al agua y apoyos oficiales. Por su parte, el gobierno asegura que la mesa de diálogo permanece abierta y que están dispuestos a continuar negociando para buscar soluciones consensuadas con ambos sectores.