Washington.— El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, protagonizado por Bad Bunny, desató una controversia política en Estados Unidos luego de que el congresista republicano Andy Ogles solicitara una investigación contra la NFL y la cadena NBCUniversal por la transmisión del evento.

El legislador calificó la presentación como “pura obscenidad” y aseguró que incluyó coreografías y letras sexualmente sugestivas que fueron emitidas en televisión nacional durante un horario familiar. 

La carta enviada al Comité de Energía y Comercio pide revisar si ambas compañías tenían conocimiento previo del contenido y si cumplieron con los estándares de transmisión, ya que el programa fue visto por decenas de millones de personas, incluidos niños y familias. 

Ogles criticó particularmente canciones como “Safaera” y “Yo Perreo Sola”, a las que atribuyó referencias sexuales explícitas y movimientos coreográficos sugerentes. 

Además, otros sectores conservadores se sumaron a la polémica; incluso el presidente Donald Trump calificó el espectáculo como “uno de los peores” y “una afrenta” para el país. 

Aunque la solicitud no representa una demanda formal, sí podría derivar en sanciones regulatorias o procesos legales si se detectan violaciones a las normas de decencia en televisión abierta. 

Hasta el momento, ni la NFL ni NBC han emitido comentarios oficiales sobre la petición, mientras el debate reaviva la discusión sobre los límites del contenido televisivo en uno de los eventos más vistos del año.