El senador y exalcalde Luis Donaldo Colosio Riojas y el actual alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, protagonizaron ayer un cara a cara público para debatir sobre el controvertido contrato de energía con la empresa Next Energy, un acuerdo firmado en 2020 que contemplaba la construcción de una planta solar en Cerralvo y que ha generado múltiples cuestionamientos por su costo y ejecución.

El encuentro, organizado por medios locales y transmitido en vivo, tuvo como objetivo que ambos políticos explicaran ante la ciudadanía su versión sobre los hechos y las decisiones tomadas en torno al contrato de 7,370 millones de pesos y la administración del programa.

Desarrollo del cara a cara

  1. Acusaciones cruzadas:
    • Colosio criticó que el contrato comprometía recursos municipales a largo plazo y señaló que la obra solar nunca avanzó como se había prometido, generando incertidumbre en la ciudad y riesgo financiero para Monterrey.
    • De la Garza respondió defendiendo su gestión y afirmando que, hasta el momento, Monterrey no ha perdido recursos públicos y que se han presentado denuncias penales contra quienes resulten responsables por irregularidades en la firma y ejecución del contrato.
  2. Debate sobre cifras y decisiones:
    • Ambos señalaron inconsistencias en los números y responsabilidades administrativas.
    • Colosio enfatizó la falta de transparencia y supervisión en el contrato original, mientras que De la Garza destacó los esfuerzos actuales por garantizar que los recursos sean auditables y controlados.
  3. Formato del evento:
    • El cara a cara se realizó en un formato abierto, con preguntas directas de moderadores y transmisión en vivo.
    • Ciudadanos y medios pudieron conocer de primera mano los argumentos de ambos políticos y evaluar sus posturas sobre el manejo del programa de Next Energy.

Contexto del programa Next Energy

El contrato con Next Energy se firmó en 2020 bajo la administración anterior y contemplaba la construcción de una planta solar por 30 años, con inversiones millonarias comprometidas para garantizar el suministro de energía limpia a Monterrey. Sin embargo:

  • La planta no se concretó en los tiempos previstos.
  • Se generaron litigios y cuestionamientos sobre pagos anticipados y costos administrativos.
  • La baja ejecución del proyecto ha marcado la agenda política de la ciudad, convirtiéndose en un tema central de debate entre partidos y candidatos locales.

El cara a cara de ayer dejó en evidencia la polarización política en torno al contrato de Next Energy y la necesidad de esclarecer responsabilidades sobre la gestión de recursos públicos. Ambas partes coincidieron en la importancia de que la ciudadanía tenga acceso a información clara y verificable, aunque mantuvieron posiciones opuestas sobre quién tiene la culpa y cómo se ha manejado el programa.

El debate ha generado expectativa sobre posibles acciones legales y revisiones administrativas adicionales y subraya la relevancia de la transparencia en la ejecución de programas de gran impacto económico y social en Monterrey.