Cuba volvió a quedar completamente a oscuras este lunes tras el colapso total de su sistema eléctrico nacional, en uno de los apagones más severos de los últimos años.

De acuerdo con autoridades energéticas, la falla provocó la desconexión total de la red, dejando sin electricidad a casi toda la población. Se trata del sexto apagón masivo en poco más de un año, reflejo de una crisis energética que no da tregua. 

El restablecimiento del servicio podría tardar varios días, ya que el proceso requiere reactivar gradualmente las plantas generadoras, en medio de una grave escasez de combustible. 

El colapso no es un hecho aislado. Especialistas señalan que el sistema eléctrico cubano enfrenta problemas acumulados:

  • Infraestructura obsoleta y con poco mantenimiento
  • Falta de diésel y fueloil para operar plantas
  • Red energética frágil ante cualquier falla

En los últimos meses, apagones parciales y totales se han vuelto frecuentes, afectando a millones de personas en la isla. 

La crisis eléctrica se suma a un contexto económico complicado, con escasez de alimentos, agua y transporte. Incluso, en días recientes se han registrado protestas y tensiones sociales derivadas de los apagones prolongados. 

El gobierno trabaja en la recuperación del sistema, pero reconoce que la falta de recursos y combustible complica el panorama. Analistas advierten que, sin inversión y cambios estructurales, los apagones podrían seguir repitiéndose.