La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) dio inicio este miércoles 18 de marzo a un paro nacional de 72 horas, que contempla marchas, plantones y movilizaciones en varias entidades del país. La medida forma parte de sus acciones para exigir la abrogación de la Ley del ISSSTE, la reinstalación de mesas de diálogo con el gobierno federal y mejoras en las condiciones laborales de los docentes.
En la Ciudad de México, la protesta comenzó en el Ángel de la Independencia, con una marcha que avanzó por Paseo de la Reforma, Avenida Juárez y Eje Central hasta llegar al Zócalo capitalino, donde los maestros instalaron un plantón y realizaron actos de protesta. Las autoridades de la capital implementaron cierres viales y reforzamiento de seguridad en el centro histórico, anticipando bloqueos y afectaciones al tránsito vehicular.
Además de la CDMX, la CNTE anunció movilizaciones en estados como Guerrero, Oaxaca, Michoacán y Chiapas, donde se espera que la suspensión de clases afecte a miles de estudiantes. La organización indicó que mantendrá presión hasta que haya avances concretos en las negociaciones con el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Gervasio Hernández, dirigente de la CNTE en Guerrero, advirtió que si no se reanuda la mesa de diálogo en las próximas 72 horas, la protesta podría intensificarse, llegando incluso a afectar eventos de alcance nacional, incluyendo actividades deportivas y culturales.
El paro nacional refleja la capacidad de presión de la CNTE a nivel federal, evidenciando la persistencia del magisterio disidente en el seguimiento de sus demandas, y la complejidad de las negociaciones con la administración federal respecto a reformas laborales y de seguridad social.



































