La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha convocado a dos paros nacionales en protesta por la Ley del ISSSTE de 2007 y las reformas educativas implementadas por los expresidentes Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador. El primer paro se llevará a cabo el próximo 17 de octubre de 2025 con una duración de 24 horas, mientras que un segundo paro será convocado posteriormente en noviembre como medida de seguimiento en caso de que el gobierno no atienda sus demandas.

A través de un comunicado, el magisterio disidente ha instado a todas sus bases a sumarse a estas movilizaciones con “fuerza, dignidad y organización”, como parte de lo que describen como “acciones unitarias y coordinadas” en todo el país.

La CNTE ha reiterado su demanda de abrogar por completo la Ley del ISSSTE de 2007, que, según argumentan, ha afectado negativamente las condiciones laborales y de jubilación de los trabajadores del sector público. Además, han solicitado la derogación de las reformas educativas implementadas en los sexenios de Peña Nieto y López Obrador, que consideran han tenido un impacto adverso en la calidad educativa y en los derechos laborales de los docentes.

La Coordinadora también ha dirigido fuertes críticas al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien acusan de “mentir” al afirmar que los aumentos salariales fueron homogéneos. Según la CNTE, los incrementos fueron dispares y excluyentes, lo que ha generado descontento entre los trabajadores de la educación.

Este anuncio se enmarca en una serie de movilizaciones que la CNTE ha llevado a cabo en los últimos meses. A pesar de que la presidenta Sheinbaum retiró una iniciativa de reforma al ISSSTE tras una serie de protestas, la CNTE ha mantenido su postura de exigir la abrogación total de la ley de 2007 y un sistema de pensiones más justo y equitativo para los trabajadores del sector público.

La convocatoria a estos dos paros nacionales refleja la persistente tensión entre el magisterio disidente y el gobierno federal. Las acciones de la CNTE han tenido un impacto significativo en el ámbito educativo y político del país, y estos nuevos paros podrían intensificar las movilizaciones en defensa de los derechos laborales y sociales de los trabajadores de la educación.