Familiares de personas enterradas en el Panteón del Carmen denuncian que las sepulturas han sido víctimas de robos recurrentes: cruces, rejas, imágenes religiosas, flores e incluso tapas de cemento han sido sustraídas en los últimos meses, mientras que accesos irregulares y la falta de barda perimetral facilitan la entrada de delincuentes. 

Los afectados aseguran que los hurtos se intensifican en fechas con mayor afluencia —Día de Muertos, Día de las Madres, San Valentín—, cuando las tumbas están más adornadas. Vecinos y familiares relatan que al volver al panteón encuentran elementos que horas antes colocaron desaparecidos, y que en ocasiones han visto paso de motocicletas y personas por brechas abiertas en el perímetro. 

Las quejas ciudadanas coinciden con reportes periodísticos que documentan incidentes antiguos y recientes en el mismo panteón. Vecinos señalan que el cerco perimetral no está completo en uno de los costados, lo que ha permitido el ingreso no autorizado de personas y hasta ganado; ese punto de vulnerabilidad, dicen, es aprovechado por quienes sustraen las piezas metálicas y adornos. 

Ante la preocupación pública y el incremento de visitas por la celebración de Día de Muertos, autoridades municipales han anunciado operativos especiales en panteones para controlar afluencia vehicular y reducir riesgos; sin embargo, los familiares piden acciones concretas y permanentes, como la reparación o cierre del perímetro, alumbrado, vigilancia reforzada y patrullajes nocturnos que impidan los hurtos fuera de temporada. 

Los robos en panteones, además del daño emocional a las familias, provocan un costo económico y dejan zonas vulnerables que pueden ser utilizadas para actividades ilícitas; por ello, especialistas en seguridad recomiendan:

1) documentar y denunciar cada incidencia;

2)organizar vigilancia vecinal coordinada con la policía

3) solicitar a las instancias competentes que investiguen cualquier reporte de profanación con enfoque forense.

Estas acciones buscan no solo proteger el patrimonio de las familias, sino también garantizar la seguridad y el respeto hacia quienes descansan en el panteón. Vecinos y autoridades coinciden en que la vigilancia, el cierre de accesos irregulares y la denuncia oportuna son clave para evitar que los robos y profanaciones continúen afectando a la comunidad. Solo con coordinación y conciencia ciudadana se podrá asegurar que estos espacios se mantengan dignos y protegidos para todos.