La controversia por la revocación de la visa estadounidense de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, escaló este viernes luego de que el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, respondiera públicamente a los señalamientos del político mexicano.
Landau reaccionó en redes sociales a una publicación relacionada con la cancelación de visas y lanzó un mensaje de tono desafiante en el que preguntó si quienes siguen la polémica estaban disfrutando del “show”, además de anticipar que la siguiente parte sería aún más llamativa.

La respuesta ocurrió después de que López Beltrán difundiera una carta dirigida al presidente estadounidense Donald Trump, en la que cuestionó la decisión de retirarle el permiso para ingresar a Estados Unidos y señaló directamente a Landau y al secretario de Estado, Marco Rubio.
López Beltrán dio a conocer que Estados Unidos canceló su visa y sostuvo que la medida tenía un trasfondo político y propagandístico.
En su mensaje, afirmó que no se le presentó evidencia de alguna conducta delictiva o irregular que justificara la decisión y cuestionó a Trump sobre si estaba informado de la medida.
El político también pidió al mandatario estadounidense intervenir en el caso y cuestionó el papel de Rubio y Landau dentro del Departamento de Estado.
La revocación se produjo en un contexto de mayores acciones de Estados Unidos contra personas consideradas políticamente expuestas y de una revisión más amplia de visas. Un portavoz del Departamento de Estado señaló que cientos de miles de visas han sido revocadas, incluidas aquellas relacionadas con infracciones a las leyes estadounidenses, incumplimiento de las condiciones migratorias o cuestiones de seguridad.
Landau responde con mensaje desafiante
La respuesta de Christopher Landau llegó horas después de la publicación de López Beltrán.
El funcionario estadounidense retomó una publicación que advertía que las visas podrían ser revocadas sin previo aviso y acompañó el mensaje con una pregunta dirigida a quienes siguen el caso: si estaban disfrutando del espectáculo, para después señalar que “la siguiente parte” sería de su agrado.
La respuesta fue interpretada como una advertencia de que podrían presentarse nuevas acciones en materia de visas, aunque el funcionario no identificó públicamente a otras personas ni proporcionó detalles sobre posibles medidas adicionales.
El intercambio generó nuevas reacciones debido al tono utilizado por el subsecretario y porque ocurrió en medio de una disputa pública que involucra a funcionarios estadounidenses y a un integrante de la familia del expresidente mexicano.
La presidenta Claudia Sheinbaum también se pronunció sobre la cancelación de la visa de López Beltrán y consideró que la decisión tiene un componente político.
La mandataria señaló que México debe mantener una relación de respeto con Estados Unidos, pero sostuvo que cualquier acusación contra un ciudadano mexicano debe estar acompañada de pruebas y, en su caso, seguir los procedimientos legales correspondientes.
Sheinbaum también rechazó que la decisión estadounidense implique automáticamente la apertura de una investigación en México contra López Beltrán.
Por ahora, el Departamento de Estado no ha hecho público un señalamiento específico sobre las razones de la revocación de la visa de López Beltrán. La polémica continúa mientras el intercambio de declaraciones entre ambos lados mantiene el tema en el centro de la conversación política entre México y Estados Unidos.


































