El gobierno de China expresó su profunda condena ante el reciente ataque militar de Estados Unidos en Venezuela, que dejó al menos 40 personas muertas, entre civiles y militares, y culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Pekín calificó la acción estadounidense como una violación del derecho internacional y de la soberanía venezolana, señalando que estas operaciones militares amenazan la paz y la seguridad en América Latina y el Caribe.
China instó a Estados Unidos a garantizar la seguridad de Maduro y su esposa, a detener cualquier intento de subvertir al gobierno venezolano por la fuerza y a resolver la situación mediante diálogo y negociación, evitando más confrontaciones militares. El comunicado subraya que solo a través de medios pacíficos se puede alcanzar una solución duradera a la crisis política en Venezuela.
El pronunciamiento de Pekín se suma a la preocupación internacional por el impacto humanitario del operativo, que también ha provocado daños en áreas residenciales y desplazamiento de familias en varias zonas afectadas. Las autoridades chinas reafirmaron que todas las partes deben respetar los principios de la Carta de las Naciones Unidas y trabajar por la estabilidad regional.
La postura de China refleja la tradicional política exterior del país de respeto a la soberanía de los Estados y su rechazo a la intervención militar como herramienta de resolución de conflictos internacionales.



































