Ciudad de México, 5 de octubre de 2025 – El gobierno de China expresó su rechazo a las recientes investigaciones antidumping que México ha iniciado contra productos provenientes del país asiático, asegurando que estas acciones buscan complacer a Estados Unidos más que proteger la industria nacional mexicana.
La Secretaría de Economía de México ha abierto cuatro nuevas pesquisas sobre productos como cinta adhesiva, pernos de acero y tubos de PVC importados desde China. Con esto, México acumula 11 investigaciones antidumping contra mercancías chinas en 2025, casi el doble que en 2024. Las medidas antidumping son herramientas legales contempladas en la Organización Mundial del Comercio (OMC) que permiten a un país aplicar aranceles adicionales cuando se determina que un producto se importa a precios inferiores a los de su mercado de origen, afectando la industria local.
El Ministerio de Comercio de China calificó estas medidas como proteccionistas y afirmó que afectan los derechos e intereses legítimos de sus empresas exportadoras. Pekín instó a México a cumplir con las normas de la OMC y a garantizar un proceso transparente durante las investigaciones, evitando decisiones influenciadas por intereses externos.
La embajada china en México también acusó a Estados Unidos de ejercer “matonismo económico” para presionar a países como México a limitar su comercio con China. En palabras de la misión diplomática: “A Estados Unidos no le preocupa realmente el desarrollo de México, sino obligar a este país a fungir como su instrumento geopolítico en las cadenas industriales y de suministro”.
Por su parte, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, señaló que México mantiene un diálogo abierto con los representantes chinos y descartó represalias, destacando que el déficit comercial con China limita la capacidad de presión de ese país. Además, propuso la creación de una “mesa de trabajo de alto nivel” para abordar inquietudes y coordinar esfuerzos con las empresas afectadas.
Expertos señalan que estas investigaciones se dan en un contexto más amplio de tensiones comerciales globales. La guerra comercial entre Estados Unidos y China, junto con la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en 2026, genera un entorno en el que México debe equilibrar la defensa de su industria local con las presiones de sus socios comerciales y aliados estratégicos.
El caso del antidumping mexicano refleja la creciente complejidad del comercio internacional, donde las decisiones económicas están cada vez más influenciadas por consideraciones geopolíticas, proteccionismo y la necesidad de proteger empleos y empresas nacionales frente a prácticas de competencia desleal.



































