La madre buscadora Ceci Flores anunció el hallazgo de restos que corresponden a su hijo, luego de años de búsqueda en distintos puntos del país.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, la fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora expresó: “Vámonos a casa, hijo”, tras conocer la confirmación de la Fiscalía sobre la identidad de los restos localizados en la capital sonorense.
El hallazgo se realizó durante jornadas de búsqueda en la zona de Hermosillo, donde previamente se habían localizado indicios humanos en distintos puntos señalados de manera anónima. Como en otros casos, los restos fueron sometidos a pruebas genéticas para determinar su identidad.
De acuerdo con la información oficial, los análisis de ADN permitieron confirmar que los restos corresponden a su hijo, desaparecido años atrás, lo que pone fin a una larga etapa de incertidumbre para la familia.
El caso de Ceci Flores se ha convertido en uno de los más representativos de la crisis de desapariciones en México. Desde hace años, la activista ha encabezado búsquedas en campo junto a otras madres, muchas veces con recursos propios y enfrentando condiciones de riesgo.
Su historia también ha estado marcada por hallazgos previos que no lograron confirmarse, lo que refleja la complejidad de los procesos forenses y la constante incertidumbre en la que viven las familias de personas desaparecidas.
Pese a ello, la localización e identificación de los restos representa, para la madre buscadora, la posibilidad de cerrar un ciclo, aunque no el final de su lucha, que ha extendido a la búsqueda de otras personas desaparecidas en el país.


































