Carlos Torres, exesposo de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, rechazó públicamente los señalamientos que lo vinculan con la delincuencia organizada y aseguró que no ha cometido ningún delito.

“No soy el criminal que algunos creen”, afirmó, al responder a versiones que han circulado en redes sociales y espacios políticos en los últimos días.

La postura de Torres surge en el contexto de declaraciones recientes de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien señaló que cuando existen denuncias o señalamientos, las autoridades deben revisar expedientes y realizar investigaciones, sin mencionar nombres ni referirse a casos específicos.

Tras esas declaraciones, distintos medios retomaron versiones no confirmadas que han circulado en torno a Carlos Torres, lo que derivó en que el exfuncionario decidiera fijar postura pública y deslindarse de cualquier vínculo con actividades ilícitas.

Hasta el momento, no se ha informado de manera oficial sobre la existencia de una carpeta de investigación abierta ni de una imputación formal en su contra. Tampoco las autoridades federales o estatales han confirmado procesos judiciales relacionados con el caso.

El tema ha generado debate en la opinión pública debido a la relación pasada de Torres con la actual gobernadora de Baja California, aunque las declaraciones presidenciales no hicieron referencia directa a su persona.

Autoridades han reiterado que cualquier investigación debe seguir los cauces legales correspondientes y basarse en pruebas, mientras el caso continúa desarrollándose en el ámbito mediático y político.