Ciudad de México, 11 de marzo de 2026.- La ola de violencia registrada en diversos estados del país tras el abatimiento del narcotraficante Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), provocó un impacto directo en la actividad comercial, con una caída nacional de aproximadamente 6.5% en las ventas minoristas durante los días posteriores a los hechos.
De acuerdo con análisis de la consultora NielsenIQ, el descenso en el consumo se registró principalmente en autoservicios y comercios minoristas, debido a bloqueos carreteros, disturbios y el temor de la población para salir a realizar compras tras los enfrentamientos ocurridos en varias entidades del país.
El operativo militar que derivó en la muerte del capo ocurrió el 22 de febrero en Tapalpa, Jalisco, y detonó una serie de disturbios, incendios de vehículos y bloqueos en carreteras en distintos estados, lo que afectó la movilidad y la operación de comercios.
Caídas más fuertes en el occidente y Bajío
El reporte indica que el impacto fue más severo en la región Occidente y el Bajío, donde se concentraron los incidentes de violencia. En ciudades clave se registraron caídas superiores al 20% en el valor de ventas.
Entre las ciudades más afectadas se encuentran:
- Guadalajara, Jalisco: –20.9%
- Irapuato, Guanajuato: –20.7%
- León, Guanajuato: –20.5%
- Tepic, Nayarit: –18.5%
- Morelia, Michoacán: –16.1%
- Puerto Vallarta, Jalisco: –16.1%
La consultora señaló que el cierre temporal de negocios, las dificultades de transporte y la incertidumbre generada por la violencia modificaron el comportamiento de los consumidores y frenaron la actividad comercial en varias zonas del país.
Además de la caída general en las ventas, el análisis detectó cambios en los patrones de compra de los consumidores. Mientras productos de consumo cotidiano como botanas, refrescos, pan y yogurt registraron descensos importantes, aumentó la demanda de artículos asociados a situaciones de emergencia o almacenamiento.
Entre los productos que mostraron mayor demanda se encuentran alimentos enlatados como sardinas y atún, así como artículos de botiquín, lo que refleja una reacción de prevención ante escenarios de incertidumbre.
Especialistas advierten que este tipo de episodios de violencia no solo generan afectaciones en materia de seguridad, sino también impactos económicos inmediatos al alterar la movilidad de las personas, el funcionamiento de los comercios y la confianza del consumidor.
La situación evidencia la estrecha relación entre seguridad pública y actividad económica, particularmente en regiones donde el comercio depende en gran medida del flujo cotidiano de consumidores y del transporte de mercancías.


































