Las autoridades de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) confirmaron este jueves 30 de octubre de 2025 la detención de Cristopher N., alias “El Comandante”, como presunto autor intelectual del homicidio de los músicos colombianos B-King (Bayron Sánchez Salazar) y Regio Clown (Jorge Luis Herrera Ramos). En total, 16 personas han sido aprehendidas por su presunta participación en el crimen, de las cuales 10 son de nacionalidad extranjera —colombianos, venezolanos, cubanos y españoles— según detalló la fiscalía.

Los dos artistas desaparecieron el 16 de septiembre de 2025, tras ser vistos por última vez en la zona de Polanco, Ciudad de México. Sus cuerpos fueron hallados un día después en el municipio de Cocotitlán, en el Estado de México. La investigación estableció que el asesinato estaría vinculado a la distribución de drogas sintéticas, en particular “2-CB (Tusi)” y “Coco Channel”, así como a actividades de extorsión tipo “gota a gota”, privación de la libertad y secuestro.

De acuerdo con las investigaciones, “El Comandante” habría engañado a las víctimas con la promesa de un negocio conjunto, aprovechando la confianza de Regio Clown, para luego trasladarlos al lugar donde fueron privados de la vida, por órdenes de un sujeto identificado como “El Pantera”, quien habría pagado 200 mil pesos por el homicidio. Un vehículo Mercedes Benz color plata, relacionado con el traslado del dúo desde Plaza Miyana en la Colonia Granada hacia la alcaldía Iztapalapa, fue clave en la investigación. En él se halló un vaso con popote del cual se extrajo ADN de B-King.

El doble homicidio ha conmocionado tanto a México como a Colombia. El presidente colombiano Gustavo Petro lamentó el crimen asegurando que “asesinaron nuestra juventud” y vinculó el hecho con la guerra contra las drogas que azota la región. La participación de varios extranjeros y la posible conexión entre el crimen organizado, las drogas sintéticas y la escena musical urbana han convertido este caso en un entramado complejo y de alto impacto.

Las autoridades mexicanas continúan las investigaciones para determinar cuántos de los detenidos actuaron como autores materiales y cuántos fueron cómplices o facilitadores. También se busca esclarecer la ruta exacta de los hechos y el motivo por el cual las víctimas aceptaron el traslado que culminó en su muerte. Por ahora, el caso sigue abierto y las fiscalías de México y Colombia mantienen cooperación binacional para esclarecer completamente el crimen que estremeció a ambos países.