Millones de brasileños acuden este domingo 4 de octubre a las urnas para participar en una jornada electoral decisiva, marcada por la cerrada disputa entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.

Un total de 158.7 millones de ciudadanos están habilitados para votar en la primera vuelta de las elecciones generales de Brasil, en las que además de definir la Presidencia se renovarán distintos cargos legislativos y estatales.

Lula, de 80 años, busca un nuevo mandato al frente del país, mientras que Flávio Bolsonaro, de 45 años, representa al sector político identificado con el legado de su padre y busca llevar nuevamente a la derecha al Palacio de Planalto.

La contienda llega a las urnas con una diferencia reducida entre ambos candidatos en las mediciones previas a la elección. Los últimos sondeos difundidos antes de la votación ubicaron a Lula y Flávio Bolsonaro en una disputa cerrada, por lo que el resultado dependerá de la participación ciudadana y de la distribución final de los votos.

Para ganar en primera vuelta, un candidato debe obtener más de la mitad de los votos válidos. Si ninguno alcanza ese porcentaje, los dos aspirantes con mayor votación se enfrentarán en una segunda vuelta prevista para el 25 de octubre.

La jornada electoral no se limita a la Presidencia. Los brasileños también elegirán gobernadores de los 26 estados y el Distrito Federal, además de renovar 513 escaños de la Cámara de Diputados y 54 de los 81 lugares del Senado.

Entre los principales temas que marcaron la campaña se encuentran la seguridad pública, la economía, el costo de vida, los programas sociales, la corrupción y la situación judicial del expresidente Jair Bolsonaro.

La figura de Bolsonaro ha tenido un peso importante en la campaña de su hijo. Flávio ha utilizado el respaldo y el legado político del exmandatario como parte de su estrategia electoral, en una contienda que mantiene una fuerte división entre los sectores de izquierda y derecha del país.

Lula, por su parte, ha defendido la continuidad de las políticas sociales y económicas implementadas durante su administración, además de mantener como uno de sus ejes la posición de Brasil como actor relevante en el escenario internacional.

Otro elemento importante será la conformación del Congreso, ya que el resultado de las elecciones legislativas determinará el equilibrio de fuerzas con el próximo presidente y su capacidad para impulsar reformas y aprobar iniciativas durante el nuevo periodo de gobierno.

La votación se realiza mediante urnas electrónicas y está programada de las 8:00 a las 17:00 horas, tiempo de Brasilia. Una vez cerradas las casillas, las autoridades comenzarán a divulgar los resultados conforme avance el conteo.

La primera incógnita será determinar si alguno de los candidatos consigue superar el 50% de los votos válidos. De no ser así, Brasil regresará a las urnas el 25 de octubre para definir la Presidencia entre los dos candidatos más votados.

Por ahora, la jornada continúa en desarrollo y no existe un resultado oficial que permita declarar a un ganador.