En un episodio digno de un guion que nadie se atrevería a filmar por “poco creíble”, transportistas que participaban en el megabloqueo nacional para exigir seguridad en las carreteras terminaron siendo víctimas de aquello mismo que protestaban: les robaron las llantas a sus camiones mientras estaban detenidos.

Sí, así como se lee.

Mientras decenas de tráileres permanecían varados sobre el Arco Norte, delincuentes hicieron su propio “pit stop” express, desmontaron neumáticos y desaparecieron sin mayor resistencia. Total, la carretera estaba cerrada… ¿qué mejor oportunidad?

Los choferes, que protestaban para que ya no los asaltaran, tuvieron que llamar a la policía para reportar que… bueno, los estaban asaltando. Algunos videos difundidos muestran unidades apoyadas casi en el puro rin, como si hubieran participado en una carrera clandestina con final infeliz.

Lo más irónico es que el bloqueo exigía más vigilancia, pero varios afectados aseguran que, en ese preciso momento, no vieron ni una patrulla. Las llantas, en cambio, sí vieron cómo se iban.

El resultado:

  • Carreteras cerradas.
  • Transportistas indignados.
  • Camiones sin ruedas.
  • Y la inseguridad… demostrando que funciona incluso en horario de protesta.

Porque en México, a veces la realidad supera a la nota roja.

Y a la comedia también.