El proyecto Infodemia, creado con el objetivo de combatir la desinformación, se encuentra en el centro de la polémica tras revelarse el pago de altos salarios a directivos y la asignación de contratos por millones de pesos para la elaboración de contenidos.
La información disponible señala que parte del presupuesto ha sido destinado a subcontrataciones para la redacción de guiones, lo que ha generado cuestionamientos sobre el uso de recursos públicos y la eficiencia del gasto.
Críticos del programa han señalado la necesidad de mayor transparencia en la asignación de contratos, así como claridad en los criterios utilizados para determinar los montos y beneficiarios. También se ha puesto en duda si los resultados del proyecto justifican la inversión realizada.
Por otro lado, el proyecto forma parte de una estrategia para contrarrestar la desinformación en espacios digitales, lo que, según sus impulsores, requiere de inversión en producción de contenidos y personal especializado.
Hasta el momento, no se ha informado de manera detallada sobre posibles revisiones o auditorías, mientras el tema continúa generando debate en torno al manejo del presupuesto y la rendición de cuentas en iniciativas gubernamentales.


































