Manama, Bahréin; 8 de marzo de 2026. — Las autoridades de Bahréin denunciaron que Irán lanzó un ataque contra una planta desalinizadora de agua potable, lo que ha generado preocupación sobre la expansión de hostilidades a infraestructura civil en el Golfo Pérsico.

Según los reportes oficiales, el ataque provocó daños materiales en la planta y dejó heridos leves, además de afectar un edificio universitario cercano en la zona de Muharraq. Las autoridades precisaron que, hasta el momento, el suministro de agua no se ha interrumpido, pero advirtieron sobre el riesgo que representan estos ataques en instalaciones críticas para la población.

La planta desalinizadora es estratégica, ya que gran parte del agua potable de Bahréin depende de la desalinización, por lo que cualquier daño puede tener consecuencias significativas para la población y el abastecimiento diario.

Este ataque se da en el marco de una escalada de tensiones en la región, donde Irán ha intensificado sus acciones militares y Estados Unidos e Israel han respondido con ataques selectivos en territorio iraní. La comunidad internacional ha expresado su preocupación ante la posibilidad de que los enfrentamientos se extiendan a objetivos civiles, aumentando el riesgo humanitario en la zona.

Analistas destacan que este tipo de ataques marcan un cambio en la estrategia militar, al impactar directamente infraestructura civil crítica, y advierten sobre posibles represalias o nuevos ataques en la región.