El cantante puertorriqueño Bad Bunny hizo historia en el Super Bowl LX al protagonizar el espectáculo de medio tiempo más visto de todos los tiempos, consolidando el impacto global de la música latina en uno de los eventos televisivos más importantes del mundo.
De acuerdo con cifras difundidas por la cadena NBC, la presentación alcanzó 135.4 millones de espectadores, superando el récord anterior de 133.5 millones establecido por Kendrick Lamar en 2025.
El logro resulta aún más significativo porque Bad Bunny se convirtió en el primer artista latino en encabezar como solista el show del Super Bowl y hacerlo completamente en español, lo que fue interpretado como un paso importante para la representación cultural en el escenario global.
Algunas estimaciones preliminares incluso señalan que la audiencia pudo llegar hasta 142.3 millones al sumar streaming y visualizaciones fuera del hogar, reflejando cómo el consumo multiplataforma continúa elevando las cifras del evento.
La actuación también destacó por su enfoque en la comunidad latina y por subrayar que “América es mucho más que Estados Unidos”, según reportes posteriores al espectáculo.
El show incluyó artistas invitados como Lady Gaga y Ricky Martin, mientras que el vestuario —un conjunto blanco inspirado en uniformes de futbol americano— también generó conversación en redes y medios.
No obstante, el evento no estuvo exento de polémica: el presidente estadounidense Donald Trump criticó el espectáculo y lo calificó como “uno de los peores de la historia”.
Además, el medio tiempo tuvo competencia indirecta con un show alternativo impulsado por Turning Point USA que alcanzó alrededor de 5.7 millones de espectadores, una cifra muy inferior frente al alcance del artista boricua.
Con este nuevo récord, Bad Bunny encabeza la lista histórica de audiencias del medio tiempo, por encima de figuras como Michael Jackson, Rihanna y Katy Perry.



































