Las autoridades de Sonora descartaron, hasta el momento, que el ataque registrado en el Centro de Usos Múltiples (CUM) de Hermosillo, donde fue incendiado el ring que sería utilizado para la función de boxeo “Noche Suprema”, haya sido consecuencia de un acto terrorista o de cobro de piso.

El incidente ocurrió la noche del viernes 28 de agosto, durante los trabajos previos al evento deportivo que estaba programado para este sábado, cuando un grupo de personas irrumpió en las instalaciones del CUM y se registraron detonaciones e incendio en el área donde se encontraba instalado el cuadrilátero.

La agresión provocó la suspensión de la función y un despliegue de corporaciones de seguridad en el inmueble ubicado en el sector de Periférico Norte y bulevar Solidaridad.

El secretario de Gobierno de Sonora, Adolfo Salazar Razo, pidió esperar los resultados de las investigaciones que realiza la Fiscalía General de Justicia del Estado antes de establecer cuál fue el móvil de los hechos.

Ante las versiones que comenzaron a circular después de la agresión, Salazar Razo rechazó que el cobro de piso sea una práctica que esté presente en Sonora y descartó que esa sea la explicación detrás de lo ocurrido en el CUM.

El funcionario también rechazó que se trate de un acto terrorista, aunque señaló que será la Fiscalía la encargada de determinar qué motivó la irrupción y el incendio.

“Sonora es un estado libre de esas cosas”, sostuvo el secretario al referirse al cobro de piso, al tiempo que pidió aguardar los avances de la investigación.

La postura coincide con lo informado por autoridades estatales, que hasta ahora han señalado que los actos estuvieron dirigidos contra la producción y organización del espectáculo y no contra los espacios públicos ni contra las personas usuarias del recinto.

La Mesa Estatal de Seguridad informó que la función “Noche Suprema” quedó suspendida a raíz de los actos vandálicos registrados en las instalaciones donde se realizaría el espectáculo.

El evento estaba programado para el sábado 29 de agosto y contemplaba una combinación de combates de boxeo profesional y enfrentamientos entre influencers.

Las autoridades señalaron que el promotor contaba con permisos de Protección Civil emitidos por el Ayuntamiento de Hermosillo, pero no habría garantizado las medidas de seguridad necesarias para la realización del evento.

Por esta razón, además de la investigación por los hechos ocurridos en el recinto, la autoridad estatal estableció que cualquier reclamación relacionada con la venta de boletos deberá ser dirigida al promotor, responsable de la organización y comercialización del espectáculo.

A pesar de las detonaciones y del incendio registrado en el inmueble, las autoridades informaron que no hubo personas lesionadas ni fallecidas.

De acuerdo con reportes periodísticos, los hechos ocurrieron alrededor de las 20:30 horas, cuando se desarrollaban labores de montaje y preparación para la función.

La presencia de cuerpos de emergencia y corporaciones de seguridad permitió atender la situación y asegurar el área para realizar las diligencias correspondientes.

La Mesa Estatal de Seguridad precisó que el ataque habría estado dirigido a la producción del evento y no a quienes utilizan normalmente las instalaciones del CUM.

Fiscalía mantiene abierta la investigación

Aunque autoridades estatales descartaron inicialmente las hipótesis de terrorismo y cobro de piso, todavía no se ha establecido públicamente quiénes fueron los responsables ni cuál fue el motivo de la agresión.

La Fiscalía General de Justicia del Estado mantiene las investigaciones para identificar a quienes participaron en los hechos y determinar las circunstancias en las que ingresaron al inmueble.

También deberán establecerse las responsabilidades correspondientes por los daños ocasionados en las instalaciones y en la producción del espectáculo.

El secretario de Gobierno insistió en que será necesario esperar los resultados de las indagatorias antes de establecer una conclusión definitiva sobre el móvil.

Seguridad en el CUM queda bajo revisión

El incidente también abrió cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad del recinto y sobre los controles implementados para permitir el ingreso de personal durante el montaje del evento.

La propia Mesa Estatal de Seguridad señaló que el promotor tenía obligaciones específicas en materia de protección y seguridad para desarrollar el espectáculo.

La irrupción ocurrida antes de la apertura al público generó la cancelación de la función y puso bajo revisión la forma en que fueron implementadas esas medidas.

Mientras continúan las investigaciones, las autoridades mantienen el llamado a evitar especulaciones sobre el móvil del ataque y esperar la información oficial que resulte de las diligencias ministeriales.

Por ahora, la posición del Gobierno de Sonora es que no existen elementos para atribuir lo ocurrido a terrorismo o cobro de piso, mientras la Fiscalía continúa trabajando para esclarecer quiénes estuvieron detrás del incendio y por qué se produjo.