Nuevo León se sumó al mapa de entidades golpeadas por artefactos explosivos. A solo cuatro días del coche bomba registrado en Michoacán, tres detonaciones distintas de minas terrestres dejaron este martes un muerto y al menos seis personas heridas, entre ellas elementos de la Policía estatal.

Los hechos ocurrieron en zonas rurales donde autoridades realizaban recorridos de vigilancia. En uno de los puntos, la explosión alcanzó a un civil que perdió la vida de forma inmediata, mientras que en otros dos eventos agentes estatales resultaron lesionados cuando sus unidades activaron los dispositivos enterrados.

Corporaciones de seguridad reforzaron los operativos en la región ante el temor de que existan más artefactos ocultos en caminos de terracería. La Secretaría de Seguridad de Nuevo León confirmó la movilización de personal especializado para revisar los accesos y blindar la zona.

Este tipo de ataques, más frecuentes en estados con fuerte presencia del crimen organizado, habían sido poco comunes en Nuevo León, por lo que las autoridades mantienen la investigación abierta para identificar a los responsables y determinar si existe relación con grupos criminales que operan en entidades vecinas.

La escalada de violencia con explosivos ha encendido alertas federales y estatales por el riesgo que representan para civiles y cuerpos de seguridad.