Beirut, Líbano – 21 de febrero de 2026 – Un ataque aéreo de Israel en el este del Líbano, principalmente en la región del valle de Bekaa y alrededor de Baalbek, dejó al menos 10 personas muertas y más de 50 heridas, informaron autoridades locales y fuentes de seguridad. Entre las víctimas se encuentran miembros de Hezbollah, incluidos líderes locales y combatientes, así como varios civiles que resultaron heridos por los bombardeos.
Las autoridades israelíes afirmaron que los ataques tenían como objetivo centros de mando y posiciones estratégicas de Hezbollah, que, según su versión, estaban planificando operaciones violentas desde el territorio libanés. Por su parte, representantes de Hezbollah denunciaron que los bombardeos impactaron zonas civiles, aumentando la tensión en la frontera norte de Israel y en el este del Líbano.
Este ataque representa una de las ofensivas más mortíferas en la región durante las últimas semanas y pone en riesgo la tensa calma y el frágil alto el fuego que se había negociado en 2024 entre Israel y Hezbollah, después de enfrentamientos prolongados que dejaron un saldo significativo de víctimas.
Las autoridades locales y equipos de emergencia se encuentran trabajando para atender a los heridos y evaluar los daños en la infraestructura de la zona afectada. Según reportes preliminares, varias viviendas y edificios en el área de Baalbek sufrieron daños estructurales por la intensidad de los bombardeos.
Analistas internacionales advierten que estos ataques podrían agravar las tensiones regionales, afectando la estabilidad en el Líbano y aumentando el riesgo de un conflicto más amplio si no se logra un control diplomático rápido. La comunidad internacional, incluidas la ONU y la Unión Europea, han expresado su preocupación y llaman a evitar una escalada que implique a civiles.
Este incidente se suma a una serie de conflictos y enfrentamientos intermitentes entre Israel y Hezbollah en la frontera norte, evidenciando la fragilidad de la paz en la región y la persistencia de la violencia como medio de presión política y militar.
Las autoridades libanesas y organismos de derechos humanos han reiterado su llamado a la contención y al respeto del derecho internacional humanitario, destacando la necesidad de proteger a la población civil frente a operaciones militares de este tipo.



































