El presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó que un ataque militar de Estados Unidos contra supuestas narcolanchas en el Pacífico, ocurrido el pasado 30 de diciembre, dejó sobrevivientes y se produjo cerca de las costas de Oaxaca, México. Según Petro, la acción destruyó varias embarcaciones y obligó a algunos tripulantes a lanzarse al mar para salvar su vida.

El mandatario publicó un mapa y un mensaje en X, donde señaló el punto aproximado en el océano donde ocurrieron los hechos. Petro detalló que de las tres embarcaciones atacadas, varios individuos saltaron al agua y sobrevivieron, mientras que en otro incidente relacionado se reportaron cinco personas muertas.

El Comando Sur de Estados Unidos, encargado de las operaciones, confirmó los ataques contra embarcaciones sospechosas de tráfico de drogas, pero no dio coordenadas precisas ni confirmó que ocurrieran cerca de México, señalando únicamente que se trató de aguas internacionales en el Pacífico Oriental. Tras los ataques, la Guardia Costera estadounidense desplegó operaciones de rescate para recuperar a los sobrevivientes que cayeron al mar.

Expertos en seguridad marítima explican que estas acciones forman parte de una campaña de EE. UU. contra el tráfico de drogas vía marítima, conocida como Operation Southern Spear, ejecutada durante 2025 y 2026, y que ha generado controversia sobre legalidad y coordinación internacional, dado que algunas operaciones podrían haber ocurrido cerca de aguas soberanas de terceros países.

La declaración de Petro ha generado debate sobre la proximidad de los ataques a territorio mexicano, aunque las autoridades estadounidenses no han confirmado la ubicación exacta. La situación subraya la complejidad de las operaciones antinarcóticos en el Pacífico y la necesidad de coordinación entre naciones para evitar incidentes internacionales.