Un ataque con misil contra el Aeropuerto Internacional Rey Jalid, en Riad, capital de Arabia Saudita, dejó al menos 12 personas muertas y 309 heridas, de acuerdo con cifras difundidas por autoridades saudíes el sábado 10 de octubre.
El proyectil impactó en un complejo que alberga las terminales 3 y 4, utilizadas para vuelos nacionales. Tras la explosión, distintas áreas de las instalaciones fueron evacuadas y decenas de ambulancias acudieron para trasladar a los lesionados a hospitales, algunos de ellos en estado crítico.
Testigos relataron haber escuchado una fuerte detonación y observado a personas heridas en el suelo. También se reportaron daños en el interior de la terminal, incluido el desplome de parte del techo cerca de una puerta de embarque.
Las operaciones aeroportuarias fueron suspendidas temporalmente mientras las autoridades evaluaban los daños y revisaban las condiciones de seguridad. Numerosos vuelos fueron cancelados o desviados hacia otros destinos, mientras aerolíneas y gobiernos extranjeros recomendaron evitar la zona.
Ataque ocurre en medio de una escalada regional
El incidente se produjo en un contexto de creciente confrontación entre Arabia Saudita y los hutíes de Yemen, grupo respaldado por Irán. El aeropuerto de Riad había sido blanco de otros ataques durante la misma semana, que también dejaron víctimas y daños materiales.
La ofensiva forma parte de una escalada militar relacionada con el conflicto en Yemen y los ataques contra instalaciones saudíes. Los hutíes habían reivindicado ataques anteriores contra objetivos en Arabia Saudita; sin embargo, la atribución específica del impacto del sábado debe distinguirse de las responsabilidades confirmadas oficialmente.
La situación ha elevado la preocupación por la seguridad de la infraestructura civil, particularmente los aeropuertos, las instalaciones petroleras y otros puntos estratégicos del reino.
Estados Unidos evalúa su posible participación
El presidente estadounidense Donald Trump declaró que su gobierno evaluaba la posibilidad de sumarse a los ataques saudíes contra los hutíes. Sus declaraciones se produjeron mientras Washington analizaba la evolución de la situación y las posibles respuestas al incremento de las agresiones.
Por su parte, distintos países emitieron advertencias a sus ciudadanos para evitar el aeropuerto y sus alrededores. Las aerolíneas también comenzaron a modificar sus operaciones ante los riesgos para la aviación civil.
El ataque dejó al menos 12 muertos y más de 300 heridos, según el balance difundido el sábado, aunque la evolución de la situación podría generar nuevas actualizaciones. Las autoridades continúan evaluando los daños y las condiciones necesarias para restablecer las operaciones con seguridad.



































