Omán, 1 de marzo de 2026 – Un buque petrolero identificado como Skylight, con bandera de la República de Palaos, fue atacado este domingo mientras transitaba por el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo. El incidente ha aumentado las tensiones en el Golfo Pérsico, en medio de la escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán.

El ataque ocurrió aproximadamente a cinco millas náuticas al norte del puerto de Khasab, en la gobernación de Musandam (Omán). Según informes oficiales, cuatro tripulantes resultaron heridos y fueron trasladados para recibir atención médica. La tripulación total del buque, compuesta por 20 miembros —15 ciudadanos indios y cinco iraníes— fue evacuada con éxito.

Las autoridades omanies confirmaron que el buque sufrió daños, aunque aún no se ha precisado la magnitud exacta de los mismos. Las investigaciones iniciales apuntan a que el ataque podría estar vinculado a las recientes hostilidades entre Estados Unidos, Israel e Irán, aunque no se ha emitido un pronunciamiento oficial sobre los responsables.

El incidente del Skylight se da en un contexto de grave escalada militar en la región. En los últimos días, Estados Unidos y sus aliados llevaron a cabo operaciones contra objetivos iraníes, provocando represalias de Teherán que incluyen ataques con misiles y drones, así como advertencias directas a buques que cruzan el estrecho de Ormuz.

El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el mar de Omán y es un paso crítico para el transporte del petróleo mundial, por lo que cualquier ataque a buques en esta zona genera alarma internacional sobre la seguridad de las rutas energéticas.

El ataque al Skylight ha provocado interrupciones en el tráfico marítimo y ha elevado la preocupación por la seguridad de otros buques petroleros que transitan por la región. Expertos en energía advierten que la prolongación de la tensión podría tener efectos negativos en los precios internacionales del crudo, así como riesgos para la logística de suministro en mercados clave de Asia y Europa.

Hasta el momento, las autoridades omanies han reforzado la vigilancia en el estrecho, mientras que agencias internacionales de seguridad marítima instan a las compañías a extremar precauciones y seguir rutas alternativas cuando sea posible. Los actores regionales y la comunidad internacional siguen de cerca la situación, temiendo que nuevos ataques puedan agravar la crisis en Medio Oriente.