Oaxaca, 30 de diciembre de 2025 — La Auditoría Superior de la Federación (ASF) había detectado desde 2019 deficiencias importantes en la Línea Z del Tren Interoceánico, tramo donde el pasado 28 de diciembre se produjo un descarrilamiento que dejó al menos 13 muertos y decenas de heridos.

Según el informe de la ASF, la rehabilitación del tramo de poco más de 12 kilómetros se realizó sin estudios técnicos completos ni proyectos ejecutivos definidos, lo que impidió que las empresas licitantes pudieran presentar ofertas bien fundamentadas. Además, las auditorías advirtieron sobre pendientes y curvaturas peligrosas en la vía, así como problemas en la alineación debido al terreno montañoso, aspectos que aumentaban el riesgo de accidentes.

El contrato inicial para la rehabilitación fue entregado de manera apresurada, y la ASF señaló la falta de planeación y supervisión de los trabajos, además de posibles irregularidades en la ejecución que podrían haber afectado recursos públicos. Posteriormente, el contrato fue rescindido y la ASF recomendó sancionar a los responsables de estas fallas.

Las auditorías posteriores también detectaron inconsistencias en el uso de maquinaria y en los costos reportados, lo que indica que algunos problemas persistieron a lo largo de las distintas fases de rehabilitación del Corredor Interoceánico.

Este hallazgo pone en evidencia que los riesgos en la Línea Z eran conocidos desde hace años, pero no se implementaron medidas correctivas suficientes, situación que podría haber contribuido al trágico accidente ocurrido este domingo en Oaxaca.

El gobierno federal ha asegurado que mantiene atención a las familias de las víctimas y que las investigaciones continúan a cargo de la Fiscalía General de la República (FGR) para determinar las causas exactas del descarrilamiento.