Joel Lizandro López Collí, un menor de 15 años originario de Tekax, Yucatán, fue localizado sin vida en Tulum, Quintana Roo tras haber aceptado lo que se presentó como una oferta de trabajo —supuestamente como ayudante de albañil—, lo que autoridades consideran parte de un posible esquema de reclutamiento ilegal de menores por grupos 

A finales de octubre de 2025, Joel viajó desde Tekax hacia Tulum tras recibir una oferta laboral, junto con otros jóvenes de Tekax y del municipio de Akil, Yucatán.  Tras su partida, la familia perdió contacto con él y su paradero se desconocía. Por ello, la Fiscalía General del Estado de Yucatán (FGE‑Yucatán) activó una ficha de búsqueda bajo el mecanismo de “Alerta Amber” el 19 de noviembre.  

El 22 de noviembre las autoridades de Quintana Roo informaron que el cuerpo hallado sin vida en Tulum correspondía a Joel.  

La muerte se registró la madrugada del 9 de noviembre en las inmediaciones del restaurante Rosa Negra, en la zona costera de Tulum. La necropsia arrojó que Joel recibió al menos tres impactos de bala calibre 9 mm, uno de ellos en el tórax, lo que ocasionó una hemorragia masiva.  

Investigación, detenciones y lo que se sabe sobre los responsables

La Fiscalía General del Estado de Quintana Roo (FGE‑Quintana Roo) detuvo a dos personas señaladas como responsables: Juan Carlos “N” (de nacionalidad colombiana) y Pedro Antonio “N”, alias “El 38”. Ambos enfrentan cargos por homicidio calificado y delitos contra la salud (narcomenudeo).  

Según la Fiscalía, el sicario pagado para ejecutar al menor habría recibido apenas 5 mil pesos por el crimen —lo que evidencia un patrón brutal de baja “inversión” criminal para estructurar violencia contra menores.  

Las investigaciones señalan que el homicidio podría estar vinculado con disputas entre grupos delictivos por la venta de drogas en Tulum, lo que sugiere que la “oferta laboral” fue un pretexto para enganchar al menor a actividades delictivas.  

Joel no fue el único joven originario de Yucatán atraído por esta supuesta oferta de empleo: reportes indican que al menos cinco adolescentes entre 15 y 17 años —de Tekax y Akil— desaparecieron tras viajar a Tulum con la promesa de trabajo.  

Organismos y autoridades advierten sobre un posible patrón de “red de reclutamiento de menores”: adolescentes de comunidades vulnerables, con necesidades económicas, son engañados con falsas promesas de empleo en la Riviera Maya para ser explotados en el narcomenudeo o actividades del crimen organizado.  

El caso generó conmoción en Yucatán: familiares, comunidad y autoridades exigen justicia y alertan sobre la urgencia de proteger a niñas, niños y adolescentes vulnerables de la migración forzada hacia zonas de violencia.  

El gobernador de Yucatán se pronunció, lamentó los hechos y aseguró que se dará acompañamiento a la familia, además de instruir coordinación con autoridades de Quintana Roo para que la investigación sea “seria, profesional y a fondo”.  

En Tekax, la comunidad, familiares y vecinos despidieron a Joel con dolor, y existe preocupación generalizada por la seguridad de jóvenes migrantes y trabajadores que viajan a Quintana Roo buscando oportunidades.  

Aunque hay detenciones, no todas las desapariciones —de los otros jóvenes que viajaron con Joel— han sido aclaradas. No se sabe cuántos regresaron, cuántos siguen desaparecidos o si también fueron víctimas de grupos criminales.

Las autoridades deben determinar con claridad la dimensión real de la red de reclutamiento: cuántos jóvenes están involucrados, desde dónde se opera, quiénes financian y coordinan estos movimientos.

El caso plantea la urgencia de mecanismos de protección para adolescentes en comunidades vulnerables, así como campañas de prevención: alertar sobre los riesgos de aceptar empleo sin garantías, especialmente fuera del estado o sin supervisión.

También evidencia la necesidad de fortalecer la coordinación entre estados (Yucatán ↔ Quintana Roo) para rastrear, prevenir y sancionar redes de trata, reclutamiento forzado o explotación de menores.