Durango, Dgo. — El periodista Miguel Ángel Beltrán Martínez, fundador del portal La Gazzetta Durango, fue hallado sin vida el pasado 25 de octubre en un tramo de la carretera Durango–Mazatlán, con signos de violencia y un mensaje atribuido al crimen organizado. La noticia ha causado indignación nacional e internacional, al tratarse de otro ataque directo contra la libertad de prensa en México.
Según reportes oficiales y medios locales, el cuerpo del comunicador, de 60 años, fue encontrado envuelto en una cobija, acompañado de una cartulina con amenazas en la que se le acusaba de “levantar falsos a la gente de Durango”. Fuentes policiales indicaron que el mensaje guarda relación con recientes publicaciones del periodista, en las que denunciaba la disputa territorial entre grupos criminales en la sierra duranguense.
Beltrán, con más de tres décadas de trayectoria en radio, prensa y medios digitales, había convertido su página La Gazzetta Durango en un espacio de denuncia sobre temas de seguridad y corrupción local. En videos recientes, señaló la presencia de células del Cártel Cabrera Sarabia y criticó la falta de acción de las autoridades estatales ante el incremento de la violencia rural.
Su último video, publicado apenas tres días antes del crimen, hablaba sobre la captura de un operador criminal en la región y advertía del riesgo que corrían las comunidades por la expansión de grupos armados.
La Federación Internacional de Periodistas (FIP) y el Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa (SNRP) condenaron el asesinato y exigieron una investigación inmediata bajo el Protocolo Homologado de Delitos contra la Libertad de Expresión.
“Se trata de un artero y cobarde homicidio cometido para silenciar la voz de un comunicador que denunciaba la violencia en su estado. Exigimos que este crimen no quede impune”, expresó el SNRP en un comunicado.
Por su parte, la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) informó que con la muerte de Beltrán ya suman nueve periodistas asesinados en México durante 2025, lo que consolida al país como uno de los más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo.
Colectivos de periodistas, organizaciones civiles y ciudadanos realizaron una vigilia en la Plaza de Armas de Durango, donde colocaron velas y fotografías de Beltrán. En pancartas se leía: “Callar la verdad no mata el periodismo” y “Ni uno más”.
El caso de Miguel Ángel Beltrán se suma a una larga lista de comunicadores asesinados por documentar la violencia del crimen organizado en regiones del norte y occidente del país. De acuerdo con datos de la FIP, México encabeza por quinto año consecutivo la lista mundial de periodistas asesinados.
Su muerte deja un vacío en la cobertura local y una nueva alerta sobre los riesgos que enfrentan quienes informan en contextos dominados por la impunidad.
“Miguel Ángel no buscaba fama ni poder, solo contar la verdad de lo que vivía su tierra”, recordó un colega suyo durante el homenaje.



































