La misión Artemis II de la NASA se encuentra este lunes 6 de abril en uno de sus momentos más esperados: la nave Orión, con cuatro astronautas a bordo, está a punto de sobrevolar la cara oculta de la Luna, un evento que no ha ocurrido con tripulación humana desde las misiones Apolo en la década de 1970.

Desde su despegue el pasado 1 de abril, la tripulación —formada por los estadounidenses Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, y el canadiense Jeremy Hansen— ha avanzado según lo previsto en su trayectoria lunar. Esta fase histórica de la misión permitirá a los astronautas contemplar con sus propios ojos el hemisferio de la Luna que nunca es visible desde la Tierra debido a su rotación sincrónica.

Durante el sobrevuelo, la cápsula Orión entrará en una zona donde la Luna bloqueará las comunicaciones con la Tierra, lo que dejará a la tripulación incomunicada durante aproximadamente 40 minutos mientras pasa detrás del satélite natural.

Este hito también implicará que los astronautas estén a una distancia de más de 406 000 km de la Tierra, superando el récord de distancia humana alcanzado por la misión Apolo 13 en 1970.

Además del sobrevuelo, la misión permitirá a la tripulación observar formaciones geológicas de la cara oculta de la Luna —como la cuenca Oriental— y aportar documentación visual directa, lo que complementa años de datos recopilados por sondas sin tripulación.

Artemis II representa un paso clave en el programa lunar de la NASA, diseñado para preparar futuras misiones que eventualmente enviarán astronautas a la superficie lunar y más allá, inclusive a Marte.