La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, respondió a los señalamientos de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia “Maru” Campos, quien la acusó de presuntos vínculos con el crimen organizado. La dirigente partidista rechazó las afirmaciones y exigió que, si existen pruebas de algún delito, sean presentadas ante las autoridades competentes.
A través de sus redes sociales, Montiel calificó las acusaciones como infundadas y sostuvo que no permitirá que señalamientos sin sustento afecten su trayectoria y honestidad. También acusó a la mandataria estatal de intentar desviar la atención de la controversia por la participación de agentes estadounidenses en un operativo realizado en territorio chihuahuense.
“Si tiene pruebas de algún delito, preséntelas ante las autoridades competentes”, fue el mensaje central de la respuesta de Montiel, quien además lanzó críticas contra la gobernadora y la calificó de “mitómana”, al cuestionar su versión de los hechos.
La confrontación surgió luego de que Campos afirmara, en una entrevista, que Montiel tendría presuntos nexos con grupos delictivos y que habría mantenido contactos con integrantes del crimen organizado. La gobernadora también hizo referencia a supuestas propiedades y acuerdos relacionados con la operación de grupos criminales en Chihuahua. Sin embargo, las acusaciones no han sido acreditadas públicamente.
Montiel reviró al señalar que el foco de atención debe estar en la intervención de agentes estadounidenses en un operativo en Chihuahua y en esclarecer quién autorizó su participación. La dirigente de Morena sostuvo que la actuación de su gobierno estatal habría vulnerado la soberanía nacional.
El intercambio ocurre en medio de la controversia por un operativo contra un presunto laboratorio de drogas en la Sierra Tarahumara, en el que participaron agentes extranjeros. El caso derivó en investigaciones sobre las circunstancias de su intervención y las posibles responsabilidades de funcionarios estatales.
La disputa también alcanzó a la presidenta Claudia Sheinbaum, quien confirmó que Campos le expresó sospechas sobre Montiel durante una reunión previa. Sheinbaum respondió que, si la gobernadora cuenta con pruebas, debe presentarlas ante las autoridades correspondientes.
El cruce de declaraciones elevó la tensión entre la dirigencia nacional de Morena y el gobierno panista de Chihuahua. Mientras Campos mantiene sus señalamientos, Montiel los rechaza y demanda que sean sustentados legalmente.
Hasta el momento, las acusaciones de presuntos vínculos con el crimen organizado deben tratarse como señalamientos no acreditados. Corresponderá a las autoridades competentes determinar si existe evidencia que justifique una investigación formal.



































