Besançon, Francia. — Un tribunal francés condenó a cadena perpetua al anestesista Frédéric Péchier, tras hallarlo culpable de envenenar deliberadamente a 30 pacientes, de los cuales 12 murieron, en uno de los casos más graves de crímenes médicos registrados en el país.

La sentencia fue dictada por el tribunal penal del departamento de Doubs, que consideró probado que el médico contaminó bolsas de suero con sustancias peligrosas como potasio, anestésicos y anticoagulantes, provocando paros cardíacos y hemorragias en pacientes que se encontraban bajo tratamiento en clínicas privadas de Besançon.

Los hechos ocurrieron entre 2008 y 2017 y afectaron a pacientes de entre 4 y 89 años. De acuerdo con la fiscalía, el anestesista actuaba con la intención de desacreditar a otros médicos o presentarse como salvador al intervenir en las emergencias que él mismo provocaba.

Durante el juicio, Péchier negó los cargos; sin embargo, el tribunal concluyó que existía un patrón sistemático de envenenamientos y lo calificó como un asesino en serie que abusó de su posición de confianza dentro del sistema de salud.

La cadena perpetua es la pena máxima contemplada por la legislación francesa y contempla un periodo mínimo de cumplimiento antes de que el condenado pueda solicitar beneficios penitenciarios.

El caso ha generado conmoción en Francia y reabrió el debate sobre los controles de seguridad y supervisión del personal médico en hospitales y clínicas privadas.