Ricardo Anaya sugiere que la consulta también incluya a los gobernadores y que, en caso de revocación presidencial, el relevo sea elegido directamente por la ciudadanía.

— El senador por el Partido Acción Nacional (PAN), Ricardo Anaya Cortés, lanzó un nuevo desafío político al Gobierno federal al plantear que la revocación de mandato no se limite a la presidenta Claudia Sheinbaum, sino que también abarque a los gobernadores estatales.

En una declaración difundida este lunes, Anaya criticó la intención de Morena de adelantar la consulta de revocación de 2028 a 2027, y la calificó como un intento de “acomodar los tiempos electorales por miedo a perder apoyo ciudadano”.

“Si de verdad quieren que el pueblo tenga la última palabra, que incluyan también a los gobernadores y que, si el mandato se revoca, sea la gente —y no el Congreso— quien elija a la persona que los sustituya”, señaló.

El excandidato presidencial sostuvo que el partido en el poder busca beneficiarse del contexto electoral al hacer coincidir la consulta con los comicios intermedios, lo que —dijo— podría distorsionar la participación ciudadana.

“Quieren mezclarlo todo para confundir a los votantes. La revocación debe ser un ejercicio de rendición de cuentas, no un truco de campaña”, añadió.

De acuerdo con Anaya, la propuesta de elegir mediante voto ciudadano a quien reemplace al presidente en caso de revocación fortalecería la legitimidad democrática y reduciría el margen de maniobra del Congreso en decisiones políticas de alto impacto.

La iniciativa de reforma promovida por Morena —aún en discusión en el Congreso— plantea realizar la revocación de mandato en junio de 2027, el mismo día de las elecciones legislativas y locales, bajo el argumento de que ello permitirá ahorrar recursos y simplificar procesos electorales.

Anaya, en cambio, aseguró que esa coincidencia “beneficiaría de forma desproporcionada al oficialismo” y llamó a los partidos de oposición a mantenerse vigilantes para evitar que la figura de revocación “se use como herramienta de propaganda”.

El debate sobre la reforma se retomará en las próximas semanas en la Cámara de Diputados, donde la oposición ha advertido que impulsará cambios para impedir que se “manipule políticamente” un mecanismo de participación ciudadana que, según Anaya, “debe servir para escuchar al pueblo, no para asegurar el poder”.