La American Society of Mexico cuestionó la propuesta impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum para exigir que quienes aspiren a la Presidencia de la República, gubernaturas o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México renuncien a cualquier otra nacionalidad, al considerar que tener más de una ciudadanía no significa ser desleal a México.

Larry Rubin, presidente de la organización, señaló que la lealtad de una persona hacia el país no puede determinarse por el número de pasaportes que posea, sino por sus actos y la manera en que desempeña una responsabilidad pública.

Rubin sostuvo que la iniciativa podría afectar a millones de mexicanos que cuentan con doble nacionalidad, por lo que consideró necesario diferenciar entre tener otra ciudadanía y responder a intereses contrarios a México.

El representante de la American Society señaló que, desde su perspectiva, un funcionario desleal sería aquel que incurre en actos de corrupción, carece de transparencia o mantiene vínculos con el crimen organizado, y no una persona que legalmente cuenta con más de una nacionalidad.

La postura surge después de que Sheinbaum presentó ante el Congreso de la Unión una iniciativa de reforma constitucional para establecer nuevas condiciones relacionadas con la nacionalidad de quienes busquen ocupar los principales cargos del Poder Ejecutivo.

De acuerdo con la propuesta del Gobierno federal, quienes aspiren a la Presidencia, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México deberán ser mexicanos por nacimiento y, en caso de contar con otra nacionalidad, renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatos.

La iniciativa también contempla que, mientras ejerzan el cargo, los funcionarios no puedan adquirir o solicitar otra nacionalidad, utilizar documentos de identidad expedidos por otro Estado, ejercer derechos políticos inherentes a otra ciudadanía o acogerse a la protección diplomática de un país extranjero.

Sheinbaum ha argumentado que la modificación busca garantizar que quienes encabecen los gobiernos mantengan como prioridad el interés nacional. La propuesta pretende modificar los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución y posteriormente establecer, mediante cambios a la Ley de Nacionalidad, los procedimientos para formalizar la renuncia a una segunda ciudadanía.

La American Society, sin embargo, pidió que el Congreso analice la propuesta tomando en cuenta a especialistas y a las comunidades binacionales, al considerar que la posesión de otra nacionalidad no determina por sí misma la lealtad de un ciudadano hacia México.

El debate se mantiene abierto mientras la iniciativa avanza en el Congreso, donde deberá ser analizada antes de determinar si se convierte en una reforma constitucional.