El dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, aseguró que Morena se encuentra en una situación que podría derivar en ser considerado como una organización terrorista, al denunciar presuntos vínculos con el crimen organizado.

El también senador afirmó que su partido ha presentado denuncias y solicitudes tanto en México como en el extranjero para que se investigue el supuesto financiamiento ilícito que, según dijo, estaría relacionado con grupos delictivos.

Estas declaraciones se dan en el contexto de una ofensiva política del PRI contra el partido oficialista, en medio de señalamientos previos hechos por Moreno ante autoridades de Estados Unidos para que Morena sea investigado e incluso clasificado como organización terrorista.

El líder priista ha insistido en que existen elementos suficientes para que organismos internacionales revisen el caso, además de que ha solicitado que se tomen medidas legales que incluyan sanciones y posibles restricciones al partido en el ámbito político.

Por su parte, Morena y figuras del oficialismo han rechazado estas acusaciones, calificándolas como parte de una estrategia política de la oposición en medio de la confrontación rumbo a futuros procesos electorales.

El tema se suma a una creciente tensión política entre partidos, donde los señalamientos sobre seguridad, crimen organizado y presuntos vínculos con actores ilícitos han escalado el discurso público en el país.