El presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, llevó a instancias estadounidenses su inconformidad contra el Instituto Nacional Electoral (INE), luego de que el organismo le prohibiera referirse a Morena como “narcopartido”.

El también senador informó que presentó una denuncia ante el Departamento de Estado de Estados Unidos para solicitar que se revise la actuación de tres consejeros electorales: Arturo Castillo Loza, Rita Bell López Vences y Frida Denisse Gómez Puga.

Moreno sostiene que la determinación del INE constituye un acto de censura y una afectación a su libertad de expresión. Ante ello, busca que su caso sea revisado bajo la llamada Global Magnitsky Human Rights Accountability Act, legislación estadounidense que contempla sanciones económicas y restricciones de entrada a territorio estadounidense cuando se acreditan determinadas violaciones a los derechos humanos o actos de corrupción.

El dirigente priista utilizó como antecedente el caso del juez brasileño Alexandre de Moraes, quien en julio de 2025 fue sancionado por Estados Unidos y perdió su visa en el marco de acusaciones relacionadas con presuntas acciones contra la libertad de expresión y opositores políticos.

Moreno argumentó que ese precedente demuestra que las autoridades estadounidenses cuentan con mecanismos para actuar cuando consideran que existen afectaciones graves a derechos fundamentales.

El líder del PRI también adelantó que la acción ante el Departamento de Estado no será la única vía que utilizará para impugnar la decisión del órgano electoral mexicano. De acuerdo con su postura, llevará el caso ante organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

“Todo lo que dañe y destruya el régimen democrático debe ser conocido a nivel internacional y, cuando corresponda, sancionado”, sostuvo Moreno.

El priista acusó además al INE de estar “sometido” y de actuar al servicio del poder, al considerar que algunas de sus decisiones afectan directamente a los partidos de oposición.

Moreno afirmó que desde el PRI continuarán utilizando las vías legales e internacionales para defender lo que consideran su derecho a la libertad de expresión y aseguró que no permitirán que sus críticas sean silenciadas.

En su mensaje también lanzó acusaciones contra integrantes de Morena, a quienes calificó de “narcopolíticos” y señaló de intentar construir una “dictadura al amparo del crimen organizado”.

Hasta el momento, los señalamientos sobre una presunta censura corresponden a la postura expresada por Alejandro Moreno. La denuncia anunciada ante autoridades estadounidenses deberá seguir los procedimientos correspondientes para determinar si existen elementos que permitan avanzar en las acusaciones planteadas por el dirigente priista.