El dirigente estatal del Partido Sonorense, Alí Camacho, denunció públicamente haber recibido una presunta amenaza de muerte y responsabilizó directamente a Cristóbal Navarro Amaya y a Manuel Ignacio “Maloro” Acosta.

A través de un video difundido este lunes, Camacho aseguró que fue objeto de una amenaza y afirmó contar con testigos del hecho, al tiempo que utilizó la expresión “o plata o plomo” para describir el mensaje que, según su versión, recibió.

El dirigente partidista hizo pública la acusación y llamó la atención sobre la gravedad de lo ocurrido, al señalar directamente a las dos personas que, de acuerdo con su versión, estarían relacionadas con la amenaza.

Hasta el momento, no se ha presentado públicamente una corroboración independiente de la acusación ni se ha informado de una investigación ministerial derivada específicamente de esta denuncia.

La denuncia se produce en un contexto de confrontación interna dentro del Partido Sonorense.

Durante los últimos días, integrantes de varios comités municipales han cuestionado decisiones tomadas por la dirigencia estatal encabezada por Camacho, particularmente la incorporación de Natalia Rivera Grijalva como secretaria general de la organización.

Cristóbal Navarro, dirigente de uno de los comités municipales, ha participado públicamente en los cuestionamientos y ha señalado que la incorporación de Rivera se realizó sin consultar a las estructuras del partido. También ha planteado dudas sobre la transparencia en algunas decisiones internas.

Al menos ocho comités municipales han manifestado inconformidad con la llegada de Rivera, de acuerdo con reportes publicados durante la última semana. Entre los señalamientos se encuentra la exigencia de mayor claridad sobre los acuerdos internos y la manera en que se toman decisiones dentro de la organización.

En medio de esta disputa también han circulado versiones sobre una posible participación de Manuel Ignacio “Maloro” Acosta en el conflicto. Sin embargo, integrantes inconformes del Partido Sonorense han rechazado públicamente que Acosta esté detrás de su postura, mientras que otras publicaciones periodísticas han planteado versiones distintas sobre posibles vínculos políticos.

En el video difundido este lunes, Camacho decidió hacer públicos los nombres de Cristóbal Navarro Amaya y Manuel Ignacio “Maloro” Acosta al hablar de la presunta amenaza.

El dirigente sostuvo que cuenta con personas que pueden dar testimonio de lo ocurrido, aunque hasta ahora no se han dado a conocer públicamente mayores detalles sobre la identidad de esos testigos ni sobre las circunstancias precisas en las que habría ocurrido la amenaza.

La expresión “o plata o plomo” fue utilizada por Camacho al referirse al supuesto mensaje recibido.

Debido a que se trata de una acusación directa contra personas identificables, los señalamientos deberán ser esclarecidos por las autoridades correspondientes en caso de que exista una denuncia formal y una investigación.

La acusación de Camacho eleva el nivel de la disputa que se ha hecho pública dentro del Partido Sonorense, después de los cuestionamientos de dirigentes municipales por la llegada de Natalia Rivera y por decisiones de la dirigencia estatal.

Los inconformes han pedido mayor transparencia y claridad sobre los acuerdos que se toman dentro de la organización, mientras que la dirigencia estatal enfrenta ahora una denuncia pública de su presidente sobre una presunta amenaza.

Hasta el momento de esta publicación, no se cuenta con una confirmación oficial de las autoridades sobre la presunta amenaza ni con una determinación que establezca responsabilidad de las personas señaladas por Camacho.

El caso queda ahora a la espera de que, en caso de existir una denuncia formal, las autoridades correspondientes determinen si existen elementos para investigar los hechos.