A pocas semanas de que comience la Copa Mundial de Fútbol 2026, México no solo se prepara en estadios y logística, sino también bajo la lupa internacional por la seguridad de visitantes y turistas.
Recientemente, autoridades de Alemania manifestaron su inquietud por los altos índices de violencia en el país, especialmente los vinculados al crimen organizado, y cómo estos podrían afectar la realización del evento deportivo. La preocupación refleja la atención que despierta la preparación del país ante un Mundial que se espera reciba millones de aficionados de todo el mundo.
Ante estas declaraciones, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que el gobierno trabaja de manera decidida para garantizar la seguridad en todas las sedes. Según la mandataria, se han reforzado protocolos y se ha coordinado el trabajo entre autoridades federales, estatales y municipales, con el objetivo de que el Mundial se desarrolle como una fiesta deportiva segura, protegiendo tanto a residentes como a visitantes internacionales.
“La seguridad de México es una prioridad. Hemos implementado todas las medidas necesarias para que este evento se viva con tranquilidad y disfrute de todos”, declaró Sheinbaum durante una conferencia de prensa.
El llamado internacional ocurre en un contexto donde el país busca mejorar la percepción global de seguridad, enfrentando históricamente desafíos relacionados con delitos de alto impacto y crimen organizado. Ahora, más que nunca, la atención no solo está en lo deportivo, sino en demostrar que México está preparado para recibir al mundo sin incidentes.
El Mundial 2026 se aproxima, y con él, un desafío doble: que la pasión por el fútbol se viva en paz y que la seguridad sea un sello que respalde la hospitalidad mexicana.



































