Las investigaciones que derivaron en la detención del alcalde de Juchitán de Zaragoza, Miguel Sánchez Altamirano, apuntan a que el funcionario habría desempeñado un papel dentro de una estructura criminal dedicada a la extorsión, cobro de piso y otras actividades ilícitas en el Istmo de Tehuantepec.

De acuerdo con las autoridades de seguridad, Sánchez Altamirano, conocido como “Quetu”, es señalado de mantener vínculos con “Los Cromos”, grupo identificado por la Fiscalía General del Estado de Oaxaca como un brazo operativo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la región.

La investigación sostiene que el alcalde habría utilizado parte de la infraestructura municipal para favorecer las operaciones de esta organización. Entre los señalamientos se encuentra el supuesto acceso a las cámaras del sistema de videovigilancia C2, desde donde presuntamente se alertaba a integrantes del grupo sobre los movimientos de corporaciones estatales y federales.

Las autoridades también lo señalan por presuntamente proporcionar cobertura política y económica a la organización y por mantener bajo control esquemas relacionados con el cobro de piso a empresarios, cadenas comerciales y pequeños y medianos comerciantes de Juchitán.

Señalamientos van más allá de la extorsión

La investigación también atribuye al alcalde una presunta participación en otras actividades de la estructura criminal, entre ellas la adquisición de armas y el control de inmuebles utilizados como casas de seguridad para actividades relacionadas con el tráfico de personas.

En el mismo expediente aparece Carlos Alberto “N”, alias “La Parca”, detenido junto con Sánchez Altamirano. De acuerdo con las autoridades, este segundo detenido habría tenido funciones relacionadas con el narcomenudeo, la extorsión y homicidios, además del traslado y extorsión de migrantes mediante una red de mototaxis.

La Fiscalía de Oaxaca sostuvo que las investigaciones permitieron identificar una relación estrecha entre Sánchez Altamirano y “Los Cromos”, y afirmó que el alcalde habría participado, fomentado y encubierto actividades delictivas de esta organización en el Istmo de Tehuantepec.

También investigan la estructura financiera

Como parte de las acciones posteriores a las investigaciones, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) realizó la inmovilización de recursos y el bloqueo de cuentas de personas relacionadas con la investigación, con el objetivo de afectar la capacidad financiera de la estructura señalada.

Las autoridades federales señalaron que las investigaciones y los operativos continúan para identificar y detener a otras personas presuntamente involucradas.

El caso, por tanto, no se limita a la orden de aprehensión contra el presidente municipal por extorsión agravada y delitos contra la seguridad del Estado: las indagatorias buscan establecer cómo habría operado la red, qué personas participaron y cuál habría sido el alcance de los mecanismos de protección señalados por las autoridades.

Sánchez Altamirano fue trasladado fuera de Oaxaca después de su captura, mientras el proceso correspondiente continúa ante las autoridades judiciales.